Juan XXIII – 200 anécdotas
Constantino Benito-Plaza

Enlace de dscarga (pdf)
Sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios…

 Que la consabida lista de los siete dones del Espíritu Santo queda incompleta sin el don de la alegría y el don del humor queda luminosamente patente en esta como “vida” de Juan XXIII. Doscientas dosis supervitaminadas de oxígeno para seguir peregrinando.


Confesiones de un gángster económico
La cara oculta del imperialismo americano



Enlace de descarga (pdf)

Resumen del libro 





Prefacio 


Los gángsteres económicos (Economic Hit Men, EHM) son profesionales generosamente pagados que estafan billones de dólares a países de todo el mundo. Canalizan el dinero del Banco Mundial, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) y de otras organizaciones internacionales de «ayuda» hacia las arcas de las grandes corporaciones y los bolsillos del puñado de familias ricas que controla los recursos naturales del planeta. Entre sus instrumentos figuran los dictámenes financieros fraudulentos, las elecciones amañadas, los sobornos, las extorsiones, las trampas sexuales y el asesinato. Ese juego es tan antiguo como los imperios, pero adquiere nuevas y terroríficas dimensiones en nuestra era de la globalización. Yo lo sé  bien, porque yo he sido un gángster económico. 

En 1982 escribí estas líneas como comienzo de un libro cuyo título de trabajo era  Conscience of an Economic Hit Man. Lo dedicaba a los presidentes de dos países, a dos hombres que fueron clientes míos,  respetados y considerados por mí como espíritus afines: Jaime Roídos, presidente de Ecuador, y Omar  Torrijos, presidente de Panamá. Ambos habían fallecido recientemente en aquellos momentos. Sus aviones se estrellaron, pero no se trató de ningún accidente sino de asesinatos motivados por la oposición de ambos a  la cofradía de dirigentes empresariales, gubernamentales y financieros que persigue un imperio mundial. 

Nosotros, los gángsteres económicos, no conseguimos doblegar a Roídos y Torrijos, y por eso fue preciso que intervinieran los otros tipos de gángsteres, los chacales patrocinados por la CÍA que siempre estaban pegados a nuestras espaldas. 

Me convencieron de no escribir ese libro. Durante los veinte años siguientes lo empecé en cuatro ocasiones más. En cada una de ellas, mi decisión estuvo influida por hechos contemporáneos de la política internacional: la invasión de Panamá por Estados Unidos en 1989, la primera guerra del Golfo, el conato de  invasión de Somalia y la irrupción de Osama bin Laden. En todas ellas, amenazas o sobornos me indujeron a  abandonarlo. 

En 2003, el presidente de una importante editorial  propiedad de una poderosa multinacional leyó un borrador de lo que luego ha resultado ser  Confesiones de un gángster económico.  Lo calificó de «relato  fascinante que debía ser contado». A continuación sacudió la cabeza con una sonrisa triste, y me dijo que los ejecutivos de la oficina central pondrían objeciones y que no podía arriesgarse a publicarlo. Me aconsejó que lo reescribiera en forma de novela.
 «Podríamos lanzarte como novelista, a lo John LeCarré o Graham  Greene.» 

Pero esto no es una novela. Es el relato real de mi vida. Otro editor más valeroso, y no perteneciente a  ninguna multinacional, aceptó ayudarme a contarlo. 

Esta historia debe ser contada. Vivimos en una época de crisis terribles, y de oportunidades tremendas. La historia de este particular gángster es la historia de cómo hemos llegado adonde estamos y por qué nos enfrentamos actualmente a una crisis que parece insuperable. Y hay que contarlo porque necesitamos entender nuestros errores del pasado si queremos hallarnos en situación de aprovechar las oportunidades futuras. Porque han ocurrido cosas como el 11-5 y la segunda guerra en Iraq. Porque además de las tres mil  personas que murieron a manos de los terroristas el 11 de septiembre de 2001, otras veinticuatro mil murieron ese día de hambre y de otras secuelas de la miseria. O mejor dicho, todos los días mueren veinticuatro mil personas que no encuentran con qué alimentarse.

 Y lo más importante, esta historia hay que contarla porque hoy, por primera vez en la historia, existe un país capaz de cambiar todo eso mediante sus recursos, su dinero y su poder. Es el país en donde nací y al que he servido como gángster económico: Estados Unidos de América del Norte. 

¿Qué es lo que finalmente me convenció a ignorar las amenazas y los intentos de soborno? La respuesta breve es que tengo una hija, Jessica,  licenciada universitaria y emancipada. Y que,  recientemente, al comentarle que estaba considerando la publicación de este libro y participarle mis temores al respecto, me contestó: «No te preocupes, papá. Si van por ti, yo continuaré donde lo hayas dejado. Aunque sólo sea por los nietos que espero darte algún día». Ésa es la respuesta breve. 
                                                
La versión completa tiene que ver con mi dedicación al país en que me he criado y mi amor a los ideales  proclamados por sus padres fundadores. También con  lo que considero mi deber para con la república americana que hoy promete «la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad» para todos, en todas partes. Y,  por último, tiene que ver con mi decisión  tomada después del 11-S de no quedarme ocioso  contemplando cómo los gángsteres económicos transforman esa república en un imperio global. He aquí la sinopsis de la versión completa que se hallará desarrollada, en carne y hueso, a lo largo de los capítulos  siguientes. 

Éste es un relato real. Lo he vivido minuto a minuto. Los paisajes, las personas, las conversaciones y los  sentimientos que describo han formado parte de mi vida. Es mi biografía y, sin embargo, debo situarla en el  contexto más amplio de los acontecimientos mundiales que han configurado nuestra historia, que nos han llevado adonde estamos hoy, y que conforman los cimientos del futuro de nuestros hijos. He procurado la  máxima exactitud en la descripción de esas experiencias, gentes y conversaciones. Cuando comento hechos históricos o reconstruyo mis conversaciones con otras personas, he utilizado diversos instrumentos: documentos publicados, registros y notas personales, recuerdos míos y de otros participantes, los cinco  borradores empezados en otros tiempos y las narraciones históricas de otros autores, con preferencia para los recién publicados y que revelan informaciones antes clasificadas o no disponibles por otros motivos. En las notas finales doy las referencias para el lector interesado que desee profundizar en estos temas. 

Mi editor me preguntó si realmente nos referíamos a nosotros mismos llamándonos gángsteres  económicos. Le contesté que sí, aunque usábamos más a menudo las iniciales EHM. En efecto, el primer día de 1971 que empecé a trabajar con mi instructora, Claudine, ésta me dijo: «La misión que tengo asignada es hacer de ti un  economic hit man.  Y que nadie se entere de tu actividad... ni siquiera tu mujer». Y luego  añadió, poniéndose seria: «Cuando uno entra en esto, entra para toda la vida». 

Más adelante, casi nunca volvió a mencionar la expresión completa. Éramos, sencillamente, unos EHM. 

El cometido de Claudine es un ejemplo fascinante de la manipulación subyacente al negocio en el que me había incorporado. Era bella e inteligente, y sumamente eficaz. Detectó mis puntos débiles y supo explotarlos en su beneficio. Su trabajo y la habilidad con que lo realizaba ejemplifican la mentalidad sutil de quienes manejan los hilos de este sistema. 

Claudine no tuvo pelos en la lengua a la hora de describirme lo que iban a exigir de mí. «Tu trabajo - dijo- consistirá en estimular a líderes de todos los países para que entren a formar parte de la extensa red  que promociona los intereses comerciales de Estados Unidos en todo el mundo. En último término esos líderes acaban atrapados en la telaraña del endeudamiento, lo que nos garantiza su lealtad. Podemos recurrir a ellos siempre que los necesitemos para satisfacer nuestras necesidades políticas, económicas o militares. A cambio, ellos consolidan su posición política porque traen a sus países complejos industriales, centrales generadoras de energía y aeropuertos. Y los propietarios de las empresas estadounidenses de ingeniería y 
construcción se hacen inmensamente ricos.» 

Hoy vemos los estragos resultantes de este sistema. Ejecutivos de las compañías estadounidenses más respetadas que contratan por sueldos casi de esclavos la mano de obra que explotan bajo condiciones inhumanas en los talleres de Asia. Empresas petroleras que arrojan despreocupadamente sus toxinas a los ríos de la selva tropical, envenenando adrede a humanos, animales y plantas, y perpetrando genocidios contra las culturas ancestrales. Laboratorios farmacéuticos que niegan a millones de africanos infectados por el VIH los medicamentos que podrían salvarlos. En Estados Unidos mismo, doce millones de familias no saben lo que van a comer mañana.

El negocio de la energía ha dado lugar a una Enron. El negocio de las auditorías ha dado lugar a una Andersen. La quinta parte de la población mundial residente en los países más ricos tenía  en 1960 treinta veces más ingresos que otra quinta parte, los pobladores de los países más pobres. Pero en 1995 la proporción era de 74:1

Estados Unidos gasta más de 87.000 millones de dólares en la guerra de Iraq, cuando Naciones Unidas estima que con menos de la mitad bastaría para proporcionar agua potable, dieta adecuada, servicios de salud y educación elemental a todos los habitantes del planeta 4
.
¡Y nos preguntamos por qué nos atacan los terroristas! 
Algunos preferirían achacar nuestros problemas actuales a una conspiración organizada. Ya me gustaría que fuese tan sencillo. A los conspiradores se les  puede capturar y llevar ante los tribunales. Pero este sistema nuestro lo impulsa algo mucho más peligroso que una conspiración. Lo impulsa, no un pequeño grupo de hombres, sino un concepto que ha sido admitido como verdad sagrada: que todo crecimiento  económico es siempre beneficioso para la humanidad y que, a mayor crecimiento, más se generalizarán sus beneficios. Esta creencia tiene también un corolario: que los sujetos más hábiles en atizar el fuego del crecimiento económico merecen alabanzas y recompensas, mientras que los nacidos al margen quedan disponibles para ser explotados. 

Es un concepto erróneo, naturalmente. Sabemos que en muchos países el crecimiento económico sólo beneficia a un reducido estrato de la población, y que de hecho puede redundar en unas circunstancias cada vez más desesperadas para la mayoría. Viene a intensificar este efecto el corolario mencionado, de que los líderes industriales que impulsan este sistema merecen disfrutar de una consideración especial. Creencia que está en el fondo de muchos de nuestros problemas actuales y tal vez es el motivo de que abunden tanto las teorías conspirativas. Cuando se recompensa la codicia humana, ésta se convierte en un poderoso inductor de corrupción. Si el consumo voraz de los recursos del planeta está considerado algo intocable, si enseñamos a nuestros hijos a emular a las personas con estas vidas desequilibradas y si definimos a grandes sectores de la población como súbditos de una élite minoritaria, estamos invocando calamidades. Y éstas no tardan en caer sobre nuestras cabezas. 

En su afán de progresar hacia el imperio mundial, empresas, banca y gobiernos (llamados en adelante, colectivamente,  la corporatocracia)  utilizan su poderío financiero y político para asegurarse de que las escuelas, las empresas y los medios de comunicación apoyen (tanto el concepto como su corolario no menos falaz). Nos han llevado a un punto en que nuestra cultura global ha pasado a ser una maquinaria monstruosa que exige un consumo exponencial de combustible y mantenimiento, hasta el extremo que acabará por devorar todos los recursos disponibles y finalmente no tendrá más remedio que devorarse a sí misma. 

La corporatocracia no es una conspiración, aunque sus miembros sí suscriben valores y objetivos comunes. Una de las funciones de la corporatocracia estriba  en perpetuar, extender y fortalecer el sistema continuamente. Las vidas de los «triunfadores» y sus privilegios  - sus mansiones, sus yates, sus jets  privados -, se nos ofrecen como ejemplos sugestivos para que  todos nosotros sigamos consumiendo,  consumiendo y consumiendo. Se aprovechan todas las oportunidades para convencemos de que tenemos el  deber cívico de adquirir artículos, y de que saquear el planeta es bueno para la economía y por tanto  conviene a nuestros intereses superiores. Para servir a este sistema, se paga unos salarios exorbitantes a 
sujetos como yo. Si nosotros titubeamos, entra en acción un tipo de gángster más funesto, el chacal. Y si el  chacal fracasa, el trabajo pasa a manos de los militares. 

Este libro es la confesión de un hombre que, en la  época en que fui EHM, formaba parte de un grupo  relativamente reducido. Este tipo de profesión es hoy más abundante. Sus integrantes ostentan títulos más  eufemísticos y pululan por los pasillos de Monsanto, General Electric, Nike, General Motors, Wal-Mart  y casi todas las demás grandes corporaciones del mundo. En verdad, Confesiones de un gángster económico es su historia tanto como la mía. 

Y también es la historia de Estados Unidos, del primer imperio auténticamente planetario. El pasado nos ha enseñado que, o cambiamos de rumbo, o tenemos garantizado un final trágico. Los imperios nunca perduran. Todos han acabado muy mal. Todos han destruido culturas en su carrera hacia una dominación mayor, y todos han caído a su vez. Ningún país o grupo de países puede prosperar a la larga explotando a los demás. 

Este libro ha sido escrito para hacemos recapacitar y cambiar. Estoy convencido de que, cuando un número suficiente de nosotros cobre conciencia de cómo estamos siendo explotados por la maquinaria económica  que genera un apetito insaciable de recursos del planeta  - y crea sistemas promotores de la esclavitud - , no seguiremos tolerándolo. Entonces nos replantearemos nuestro papel en un mundo en que unos pocos nadan en la riqueza y la gran mayoría se ahoga en la miseria, la contaminación y la violencia. Y nos  comprometeremos a emprender un viraje que nos lleve a la compasión, la democracia y la justicia social para todos. 

Admitir que tenemos un problema es el primer paso para solucionarlo. Confesar que hemos pecado es el comienzo de la redención. Que sirva este libro, pues, para empezar a salvamos, para inspiramos nuevos niveles de entrega e incitamos a realizar nuestro sueño de una sociedad justa y decente. 

Nunca se habría escrito este libro sin las muchas personas cuyas vidas he compartido y que se describen en las páginas siguientes. Les agradezco las experiencias y sus enseñanzas. 

Con independencia de ello, doy las gracias a los que me animaron a salir del limbo y contar mi historia:  Stephan Rechtschaffen, Bill y Lynne Twist, Ann Kemp, Art Roffey y las muchas personas que participaron en las giras y los grupos de trabajo de Dream Change, especialmente mis colaboradores Eve Bruce, Lyn Roberts-Herrick y Mary Tendall, así como a mi increíble esposa y compañera durante veinticinco años,  Winifred, y a mi hija Jessica. Quedo en deuda con muchos hombres y mujeres que aportaron revelaciones e información personales  sobre la banca internacional, las multinacionales y las interioridades políticas de distintos países:  gracias especialmente a Michael Ben-Eli, Sabrina Bologni, Juan Gabriel Carrasco, Jamie Grant, Paul Shaw y otros cuyos nombres recuerdo pero prefieren permanecer en el anonimato. 

Una vez concluido el original, Steven Piersanti, fundador de la editorial Berrett-Koehler y brillante jefe de redacción, no sólo tuvo el valor de aceptarlo sino que me ayudó a revisado una y otra vez, invirtiendo en ello  incontable número de horas. Declaro mi profunda gratitud a Steven así como a Richard Perl, quien me lo presentó, y también a Nova Brown, Randi Fiat, Alien Jones, Chris Lee, Jennifer Liss, Laurie Pellouchoud y  Jenny Williams, que leyeron y criticaron el original. A David Korten, que además de leerlo y  criticarlo me  hizo pasar por el aro hasta satisfacer sus exigentes y excelentes criterios. A Paul Fedorko, mi agente. A  Valerie Brewster, que ha realizado el diseño gráfico del libro. Y a Todd Manza, mi corrector final, maestro  de la palabra y gran filósofo. 

Especial gratitud merecen Jeevan Sivasubramanian, director gerente de Berrett-Koehler, y Ken Lupoff, Rick Wilson, María Jesús Aguiló, Pat Anderson, Marina Cook, Michael Crowley; Robin Donovan, Kristen Frantz, Tiffany Lee, Catherine Lengronne, Dianna Platner y el resto del personal de BK, donde la gente comprende la necesidad de aumentar la conciencia social y trabaja incesantemente para hacer de este mundo un lugar mejor. 

También debo manifestar mi agradecimiento a todos los hombres y mujeres que trabajaron conmigo en MAIN, desconociendo que sus funciones contribuían a la tarea de los EHM y a configurar el imperio global.  Sobre todo, a los que trabajaron directamente a mis órdenes, me acompañaron a remotos países y compartieron conmigo muchos momentos valiosos. Y también a Ehud Sperling y sus colaboradores de Inner  Traditions International, que editaron mis obras anteriores sobre culturas indígenas y chamanismo y son, además, buenos amigos que me ayudaron a convertirme en autor. Quedo eternamente agradecido a los hombres y mujeres que me admitieron en sus hogares  de las selvas, los desiertos y las montañas, en las
chabolas a orillas de los canales de Yakarta y en los arrabales insalubres de incontables ciudades de todo el mundo. Que compartieron conmigo sus alimentos y sus vidas, y que han sido mi mayor fuente de  inspiración. 

John Perkins 
Agosto de 2004




(1) The United Nations Food Programme,  http://www.wfp.org/in-dex.asp? section=l (acceso del 27 de diciembre de 2003). Además, la National Association for the Prevention of Starvation estima que «todos los días fallecen 34.000 niños de edad inferior a los cinco años por hambre o enfermedades que son secuelas del hambre, y que serían evitables en otras condiciones» (http://www.napsoc.org, acceso del 27 de diciembre de 2003). Starvation.net estima que «si se suman las dos causas principales de muerte (después de la inanición) de los más pobres entre los pobres, a saber, las enfermedades de origen hídrico y el sida, resulta una mortalidad diaria de 50.000 víctimas» (http://www.starvation.net, acceso del 27 de diciembre de 2003). PERKINS, John: Confesiones de un gángster económico

(2) Conclusiones del U.S. Department of Agriculture publicadas por Food Research and Action Center (FRAC), http://www.frac.org (acceso del 27 de diciembre de 2003). 

(3)  United Nations, Human Development Report, United Nations, Nueva York, 1999. 

(4)  Abby Ellin, «Suit Says ChevronTexaco Dumped Poisons in Ecuador», New York Times, 8 de mayo de 2003. PERKINS, John: Confesiones de un gángster económico 

CIUDADELA
Antoine de Saint-Exupéry




Publicada por primera vez en 1948, Ciudadela reúne las notas que Saint-Exupéry dejó inéditas cuando desapareció en 1944, volando sobre Francia en misión de guerra. Con la voz de un príncipe del desierto, a quien su padre el rey transmite la sabiduría adquirida durante su larga existencia, y bajo la forma de un diario que abarca toda clase de reflexiones, es en esta obra, más que en cualquiera de sus libros de ficción, donde se plasma con mayor profundidad el mundo interior de Saint-Exupéry, su filosofía de la vida. Sus principales temas reaparecen aquí con una nueva dimensión espiritual, desnuda y trascendente. La necesidad de volver a la esencia de las cosas y las ideas, el deseo de encontrar un orden social y espiritual, el abandono de uno mismo, el sentido de la fe y la experiencia humana, son los puntos cruciales de un camino místico trazado, página a página, con hondura y poesía.

CARTA A UN REHÉN
 Antoine de Saint-Exupéry

Enlace de descarga (pdf)

Carta a un rehén nace de un prólogo a una obra de Léon Werth, a quien Saint-Exupéry dedicó El principito. Más tarde, las referencias a este amigo judío desaparecen, para evitar las suspicacias antisemitas, y Léon Werth pasa a convertirse en «el rehén», el ser humano universal y anónimo capaz de reconocer al otro a través de un gesto instantáneo, común con el enemigo, y de trocarlo en viajero de la misma aventura de vivir. Al compartir un cigarrillo, el rehén y su captor abren la compuerta que los mantenía fijos en sus roles: es el momento de descubrir la mutua humanidad, de arrancarle al futuro un nuevo hermanamiento.

TIERRA DE HOMBRE
Antoine de Saint-Exupéry 




Un día de febrero de 1938, el avión pilotado por Antoine de SaintExupéry y su amigo André Prévot despega de Nueva York rumbo a Tierra de Fuego. Cargado con exceso de combustible, el aparato se estrella al final de la pista. Superados cinco días de coma y mientras convalece del terrible accidente, Saint-Exupéry escribe «Tierra de hombres» con la perspectiva de quien contempla el mundo desde la soledad de una cabina de avión. 

Escribe con la nostalgia de una infancia feliz y perdida, escribe para evocar el difícil aprendizaje del oficio de aviador, homenajear a los compañeros Mermoz y Guillaumet, mostrar la Tierra a vista de pájaro, revivir el accidente sufrido junto a Prévot o revelar los secretos del desierto. 

Pero, lo que de verdad quiere decirnos es que vivir es aventurarse a buscar el misterio escondido tras la superficie de las cosas, la posibilidad de encontrar la verdad dentro de uno mismo y la urgencia de aprender a amar, la única manera de sobrevivir a este universo deshumanizado. 

«Tierra de hombres» se publicó en febrero de 1939 y en otoño de ese mismo año fue galardonado con el Gran Premio de la Academia Francesa y con el National Book Award en Estados Unidos.


EL  PRINCIPITO

Saint Exupery Antoine

Enlace de descarga 1 (pdf) 

Enlace de  descarga 2 (pdf)


 Enlace de descarga 3 (doc)




Comentario

El Principito es un clásico de la literatura infantil, pero llega al corazón tanto de niños como de adultos que se conmueven con su lectura. En este extraordinario relato, Antoine De Saint-Exupery narra la historia del Principito, el cual a traves de un lenguaje sencillo y de vivenicas propias, deja enseñanzas de vida que ayudaran a la comprension y valoracion, tanto de las cosas simples como de las complejas

Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona grande. Tengo una excusa: esta persona grande es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona grande puede comprender todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona grande vive en Francia donde tiene hambre y frío. Tiene verdadera necesidad de consuelo. A León Werth, cuando era niño.

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO
Victor Frankl



En esta obra, Viktor Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero durante mucho tiempo en los campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él -que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio-, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de ser vivida?. Las palabras del doctor Frankl alcanzan un temple sorprendentemente esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.




EL JARDINERO FIEL
JOHN LE CARRE








Cerca del lago Turkana, en el norte de Kenia, Tessa Quayle, una mujer joven y bella, es asesnada. Su supuesto amante africano y compañero de viaje, un médico al servicio de una ONG, ha desaparecido del escenario del crimen.

El marido de Tessa, Justin, aficionado a la jardinería y diplomático destinado en la embajada británica de Nairobi, emprende su particular odisea para descubrir a los asesinos y sus motivos. Sus indagaciones lo llevan al Foreign Office de Londres, a varios países de Europa, a Canadá y de nuevo a África, a lo más profundo del sur de Sudán, y por último al lugar mismo en que Tessa murió. En el camino encontrará terror, violencia, situaciones cómicas, conspiraciones e información. Pero su mayor descubrimiento será la mujer a la que apenas tuvo tiempo de amar.

AUTOBIOGRAFIA
Charles Chaplin 




Charlot, personaje icónico del siglo xx, acaba de cumplir cien años, pero no ha perdido su bombín ni su bastón... y desde luego ni un ápice de su carácter.

 En esta autobiografía, publicada en 1964, Chaplin cuenta la fascinante historia de su vida, desde su trágica infancia en una familia de artistas hasta los primeros pasos en el teatro musical londinense y su traslado a Estados Unidos. Allí, su talento para entretener de manera inteligente al público le permitió emprender una carrera cinematográfica que lo llevó a convertirse en uno de los rostros más conocidos de todo el planeta y ser el alma de obras maestras como Tiempos modernos o Candilejas, que hoy son clásicos indiscutibles. 

Chaplin encarna como pocos el espíritu del siglo XX. Fue un genio del cine mudo que se resistió a aceptar la invención del sonoro. Y, cuando finalmente accedió a ello, fue para caricaturizar a Adolf Hitler, cuya imitación en El gran dictador es una de sus creaciones más memorables. Ese gran hombre supo hacer reír sin renunciar a la lucha contra la censura y a favor de la libertad en su sentido más amplio, convirtiéndose así en una leyenda de la historia del cine. 

Oír ahora su voz a lo largo de estas páginas es volver atrás en el tiempo y también aprender algo de lo que el presente nos depara.

 "Para reírte de verdad, tienes que ser capaz de agarrar el dolor y jugar con él." Charlie Chaplin

LA PRINCESA PROMETIDA
William Goldman





La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. 
La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al que sólo le interesa la caza.
Esta obra reúne todos los elementos clásicos de los grandes relatos ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia para rendir homenaje a la novela de aventuras.

LAS CUATRO ESTACIONES
Stephen King







Esperanza, primavera eterna y Verano de corrupción completan la tetralogía que sobre las cuatro estaciones escribió Stephen King . La primera de las historias es la de un preso condenado injustamentea cadena perpetua; el contraste entre las crudas condiciones de confinamiento y las defensas psicológicas de las que se vale para hacer soportable su condición conforma los límites de una narración tersa, realista y apasionante sobre la que se realizó una película (Cadena perpetua, con Tim Robbins y Morgan Freeman). Verano de corrupción cuenta cómo un niño descubre la vieja militancia nazi de un vecino suyo y usa la información para, con refinada perversidad, abusar del anciano. En estos relatos, como en los ya publicados dedicados al otoño y el invierno, King logra lago que sólo está al alcance de los grandes narradores: construir relatos de insospechada fuerza, capacidad de intrigar y voluntad de entretener.

EL PIANISTA DEL GUETO DE VARSOVIA 
Wladyslaw Szpilman 


ENLACE DE DESCARGA (PDF)










Resumen


El Pianista del Gueto de Varsovia



Este libro es una obra autobiográfica de Szpilman, todo parte durante la Segunda Guerra Mundial que empieza el sitio a la ciudad de Varsovia, en el tiempo del sitio toda persona era considerada espía. Al final Varsovia se rinde y empiezan los maltratos de alemanes, como coches que suben a unos judíos y se los llevaban, luego los empezaron a matar; empezaron a a haber decretos en contra solamente de los judíos. La gestapo que era la policía secreta nazi se llevaban judíos y volvían con huesos rotos, riñones rotos y uñas arrancadas como describe el libro.


El hambre en el gueto a esta altura se hizo tan extremo que la gente llegaba a comer la comida que se caía a la tierra sucia. La gestapo para mantener un poco mas el orden nombre policías a judíos "decentes" como decían ellos.


Empezó la masacre y la injusticia mas de la que había, empezaron a desalojar a la gente de sus habitaciones a punta de ametralladoras, en el libro se menciona una parte que al igual a la película no puedo dejar pasar que al desalojar un abuelo no pudo levantarse lo arrojaron por la ventana de un tercer piso, al sacarlos los hicieron correr delante del coche cayendo uno por uno por el cansancio y así muriendo atropellados.


En el libro se puede destacar una conversación de el padre de Szpilman con un dentista que siendo mayoría podrian acabar con los alemanes fácilmente pero el padre de Szpilman señala que "somos gente común y corriente, no héroes". Tan cruda fue esa época que vio y vivió Szpliman como que a los bebes los mataban a golpes en los muros.


Szpilman decide escapar lo que lo logra y se oculta en un "piso" de un edificio, señala que no hace mucho ruido para no ser descubierto porque seria asesinado al instante. Paso años oculto y en soledad, para no caer en la locura recordaba los compases de las canciones en piano, recordando libros. Hasta que se encuentra con un soldado alemán creo que oficial que en vez de matarlo lo ayudo, porque Szpilman al decirle que era músico el soldado le trajo un piano y le toco La Balada Nº1 de Chopin, el soldado alemán le llevo ropas y abrigos; Szpilman dice que si algún dia necesita ayuda, preguntara por el. Pero al terminar la guerra los rusos no tuvieron compasión con el alemán, fue torturado al decir que ayudo a un judío porque los rusos no le creyeron así muriendo en cautiverio.

EL ARCA DE SCHINLER
Thomas Keneally 

Enlace de descarga (pdf)


Oskar Schindler era un industrial alemán católico y estaba muy bien relacionado con la jerarquía nazi. Además, era un mujeriego empedernido y un gran bebedor. ¿Quien iba a pensar que tras esa apariencia frívola y bohemia se escondía un hombre que no dudaría en arriesgar su piel para salvar a más de mil judíos durante la Segunda Guerra Mundial?

LA BARCA SIN PESCADOR
Alejandro Casona 



Una barca sin pescador enfrentará dos mundos: el complicado de las finanzas, hecho de cálculo y artificio, y el mundo sencillo de los pescadores, donde el hombre se realiza en su trabajo directo, en contacto con la naturaleza, que, aunque a veces agrede, es el único ambiente posible para el ser humano, al que salva el amor.

 El teatro de Casona trata de crear en el espectador un revulsivo ético basado en la moral occidental y en los mandamientos cristianos laicizados: sus obras pueden considerarse autos, no sacramentales, cargados de enfrentamientos entre virtudes y pecados capitales, dentro de la más depurada concepción evangelizadora. De ahí esa sensación que el lector o espectador posee, a veces, de hallarse en una clase de teología sin theos, en una clase de antropología filosofal a pequeña escala. La barca sin pescador es un buen ejemplo de crítica de aquellos que siempre están dispuestos a saltarse las normas morales para conseguir sus objetivos.

¿EL CAPITAL CONTRA EL SIGLO XXI?
Comentario teológico al libro de Thomas Piketty

José Ignacio González Faus



Quien haya leído el libro de Thomas Piketty El capital en el siglo XXI, sabrá que todos sus capítulos arrojan la misma conclusión: el capital y su rendimiento crecen desmesuradamente por su cuenta, más de lo que crece la economía. José Ignacio González Faus no sólo es que esté de acuerdo con esto, como ha mostrado en su larga obra intelectual, sino que va más allá como teólogo. 

Y es que esa ley de desmadre del capital, que solo se invirtió en la primera mitad del siglo XX como efecto de las dos guerras mundiales, tiene unas graves consecuencias, no solo económicas, sino humanas: ese capitalismo es lo más opuesto a la igualdad entre los humanos, produce desigualdades cada vez mayores, como ya avisó Keynes. Ahora bien: la igualdad había sido el objetivo de los economistas más clásicos y, en ella, tropezamos con una palabra profundamente teológica, condensación de lo que la revelación de Dios dice sobre los hombres: hijos de un mismo Padre, hermanados todos en Cristo, hermanos y, por tanto, iguales entre ellos. Economía y teología dejan de ser entonces disciplinas ajenas y se encuentran en la búsqueda de la mayor igualdad posible entre los hijos de Dios. La economía deja de ser una ciencia matemática para convertirse en una ciencia humana, compañera de todas las ciencias humanas. 

Temas como el dinero, los impuestos, los pobres, ya no son meramente éticos para convertirse en teológicos, como ya afirmó Benedicto XVI en la Asamblea de Aparecida (Brasil): porque, citando a Péguy, «lo sobrenatural es también carnal». Y como teológicos, son también temas antropológicos que reclaman una verdadera noción del concepto de persona, el cual (como anunciara E. Mounier) no incluye solo la dimensión individual sino también la comunitaria, que debería desplegarse a lo largo de toda la historia humana hasta culminar en lo que san Pablo califica como «Dios todo en todos» y la historia anticipa como «comunión de lo Santo».


Ensayo sobre la ceguera

José Saramago.



Enlace de descarga  1 (pdf) 

Enlace de descarga 2 (pdf)


En ensayo sobre la ceguera José Saramago nos invita a la reflexión siguiendo la lógica de qué pasaría si pero planteándola en presente: de repente un hombre parado ante un semáforo en rojo se ha quedado ciego.


Con este simple procedimiento de encrucijada e hipótesis puesta en marcha, Saramago, nos guía a reflexionar sobre la vista más allá de los ojos, o dicho de otra manera, la ceguera que se esparce alegremente en torno a aquellos que por tener ojos y por ver, creen que no han perdido la vista. Los ciegos que nos plantea filosóficamente Saramago en esta ficción no se limita a los ojos, sino también, podríamos aventurar a los instintos ciegos, a la ceguera propia de aquel que ha olvidado o que reniega de la voluntad trascendental de sobrevivir a cualquier precio. Ensayo sobre la ceguera es la pregunta y la advertencia que José Saramago lanza sobre el lector sobre la "responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron"; pero también, la pregunta a la que José Saramago nos introduce mostrándonos frente a la imagen de lo que vivimos día tras día, nos guía en la ceguera cotidiana, obligando al lenguaje a develar sus dimensiones y sobre todo, la conmoción de descubrir esa realidad velada para la ceguera del acostumbramiento a vivir sin esperanza.















Ensayo sobre la Ceguera de José Saramago es un libro de genuina lucidez, es el esfuerzo del autor de recuperar la lucidez como remedio contra la Ceguera de la inercia de la vida oscurecida y envilecida por la naturalización de una vida desafectada.


EL RABINO QUE SE RINDIÓ A CRISTO
La historia de Eugenio Zolli, rabino jefe en Roma durante la Segunda Guerra Mundial

Judith Cabaud




El 13 de febrero de 1945, en una Roma recién liberada de la invasión nazi, recibe el bautismo Israel-Italo Zolli, rabino jefe de la Ciudad Eterna. Escogerá como nuevo nombre cristiano el de Eugenio, en reconocimiento a Eugenio Pacelli, el Papa Pío XII, por todo lo que había hecho a favor de los judíos durante la persecución.

 La conversión de Zolli fue un hecho sorprendente e inaudito que removió ambientes judíos y cristianos. Después, su figura cayó en el olvido, quizá porque su testimonio de vida resultava «teológicamente incorrecto».

 El silencio se rompe ahora gracias a una judía de Nueva Cork, que ha revivido la experiencia del rabino jefe de Roma convirtiéndose al catolicismo. Con el único deseo de anunciar a los demás (empezando por sus hermanos judíos) la alegría de la certeza en la verdad del Evangelio, Judith Cabaud nos ofrece un libro que abre un nuevo camino en la relación entre judíos y cristianos por medio del redescubrimiento de la extraordinaria figura del rabino Zolli.

Los judíos, Pío XII y la leyenda negra 
Historia de los hebreos salvados del Holocausto


Antonio Gaspari 




Albert Einstein, Golda Meir, el rabino de Jerusalén Isaak Herzog y centenares de judíos supervivientes de los campos de exterminio han agradecido a Pío XII la asistencia ofrecida por la Iglesia católica en uno de los momentos más tristes de la historia, cuando los nazis, cegados por la locura racista, intentaron exterminar al pueblo hebreo. Y sin embargo, todavía hoy, cuarenta años después de su muerte, Pío XII es acusado de haber guardado silencio ante el exterminio de los judíos, de haber impedido la publicación de una encíclica contra el racismo que mandó preparar Pío XI, de haber sido un cobarde que sólo estaba interesado en sus presuntas inversiones en Alemania. 

¿Cuál de estos dos puntos de vista es el más cercano a la realidad? ¿Pío XII fue un héroe o un pusilánime? Para responder a esta cuestión ha nacido este libro, fruto de una profunda investigación.

 El autor se ha encontrado con aquellos héroes desconocidos que con valentía pusieron en peligro su vida para salvar a los hebreos de los campos de exterminio. Ha hecho decenas de entrevistas. Ha recogido testimonios originales e inéditos de personas por lo demás esquivas y reservadas. Ha conocido a ciudadanos israelíes que no habrían sobrevivido de no ser por estos «ángeles de la caridad».




Una selección gratuita de los mejores libros para todas aquellas personas que quieran ser libres y responsables. Libros que son el pan de cada día para un mundo más justo y solidario

PUEDES LEER Y DESCARGAR MAS DE 500 LIBROS GRATIS. EN PANTALLA APARECEN SÓLO LOS ÚLTIMOS LIBROS

LOS LIBROS ESTÁN EN FORMATO PDF. SI DESEAS CONVERTIRLOS A FORMATO EPUB PUEDES DESCARGARTE ESTA APLICACIÓN GRATUITA:



AVISO LEGAL: Los archivos de texto electrónico expuestos en esta página tienen por único objeto promover y difundir valores culturales y solidarios para la mayoría de la humanidad empobrecida. Millones de personas no podrían acceder de otra manera a este tesoro cultural que pertenece a toda la humanidad. Bajo ningún concepto persiguen fines lucrativos. Solo se colocan enlaces para acceder de manera libre y gratuita a los libros que en distintos blog, web, sitios y lugares de Internet han sido subidos. Si algún autor o compositor, representante legal o sus derechos habientes considera que la exposición de algún material en particular afecta sus derechos de autor, rogamos comunicárnoslo a fin de proceder a quitar el enlace.
Para más información escribe a freyalamillo@gmail.com

Páginas vistas en total